CUANDO DISCRIMINAR ES UN DERECHO

Abascal mostró en El Hormiguero algunas de las líneas maestras de su estrategia política: el término “preferencia” como eufemismo de discriminación y el populismo como forma de movilizar a sus votantes.

Con motivo de la entrevista de Santiago Abascal en El Hormiguero el pasado 10 de Octubre, se produjo en las RRSS un movimiento de identificación de muchos votantes con la exposición que hizo el líder de Vox de una serie de postulados simplistas (ayudado, todo hay que decirlo, por el equivocado estilo de preguntas cerradas que eligió Pablo Motos para cuestiones complejas) que permitieron mostrar tanto el marcado carácter populista del partido como la efectividad y calado que está teniendo dicha estrategia.

Como el término populista aún no tiene un consenso detrás para su definición, expondré aquí la mía:

“Estrategia de comunicación y argumentación política que se basa en la explotación constante de la dimensión emocional del votante frente a la racional a través de ideas y propuestas de estilo reduccionista que ofrecen una solución perfecta a un problema que o bien no la tiene o que no es tan sencillo de resolver”

El problema de esta estrategia es que te ata tanto a ella que es fácil caer en contradicciones a medida que te vas instalando en el sistema y te haces dependiente de ella para seguir creciendo.

Dos casos muy recientes de contradicción provocada por postulados populistas han sido los de Rocio Monasterio y Alberto Garzón.

Durante las negociaciones para formar Gobierno en el Ayto de Madrid, y para reafirmar ante sus votantes que lucharían hasta el final para hacer valer sus votos, Monasterio llegó a decir lo siguiente:

“En nuestro pacto se habla de integrar en concejalías de gobierno a los concejales de VOX. Martínez Almeida tiene posibilidades de crear nuevas concejalías. En su mano está cumplir con el pacto”

Finalmente se quedaron fuera, por lo que aquellos argumentos ya perdieron su valor. Hace apenas unas semanas, Vox fue el único partido que votó en contra de ampliar en 5 el número de concejales vecinos por distrito en Madrid.

Con motivo de la subida arancelaria que Trump quiere imponer a varios productos europeos, y dado que en plena campaña está bien mostrarse del lado de los agricultores españoles, Alberto Garzón hacía las siguientes declaraciones:

“Las agresiones de Trump en forma de abusivos aranceles necesitan de una respuesta por parte del Gobierno Central”

Hashtag: #OlivarEnPie

El caso es que cuando las medidas proteccionistas de Trump aún nos quedaban lejos, Garzón veía en la guerra que iniciaba EEUU contra China un buen momento para colar su argumentario populista:

“Incluso parte de la derecha como Trump intenta medidas proteccionistas porque han entendido que el neoliberalismo y la globalización son el problema”

Durante la entrevista a Santiago Abascal, varios fueron los ejemplos de medidas populistas que expuso sin ningún rubor (y sin posibilidad de rebatirlas por el formato del programa y del presentador) pero me gustaría destacar estas 3:

  • Medidas contra la inmigración ilegal: “construir muros más grandes”

  • Medidas contra el Independentismo: “ORDENAR al Ministerio del Interior la detección de Torra”  A los jueces ya si eso les preguntamos otro día.

  • Medidas contra el aborto: “eliminaremos la Ley de plazos, no queremos el aborto, apostamos por la vida” Obviando que los abortos no desaparecen con su penalización (datos estadísticos de abortos en países que lo penalizan vs en los que lo permiten lo confirman) sino que se convierten en más inseguros.

A medida que Abascal iba soltando barbaridades por la boca, uno podía ver la cara de asentimiento al otro lado de la pantalla de sus fieles ante aquel derroche de “propuestas” contundentes y sencillas de entender si el receptor era el adecuado. Que fuera posible llevarlas a cabo o que fueran medidas que solucionaran el problema en cuestión tampoco era el objetivo. La estrategia populista no está destinada a conseguir solventar los problemas de la sociedad sino a conseguir que el partido que la practique alcance el poder lo más rápido posible.

Al comienzo del primer capítulo de la genial serie de HBO Years and Years, una familia está viendo un debate por la tv en el que un presentador pregunta al personaje interpretado por Emma Thompson, Vivianne Rook, por su opinión sobre los últimos acontecimientos provocados por el conflicto en Oriente Medio: La verdad es que tanto Israel como Palestina me comen el coño” En la aceptación mayoritaria de su respuesta, que supuso el aumento de popularidad de la figura de Vivianne hasta convertirla en Primera Ministra británica, reside uno de los principales pilares del populismo: la cantidad de gente que necesita que alguien les diga por la tele que puede mandar todos los problemas del resto de la sociedad a la mierda porque ellos (los populistas) han llegado a la política para resolver el suyo.

“A mí lo que realmente me preocupa es que me recojan la basura” decía desde el atril una Vivianne Rook ya enfilada a recoger la aprobación de todo ese votante que se considera “alguien normal” (campechano que diría José Ramón de la Morena) y que se siente atraído por ese pragmatismo elemental del discurso populista que le evita tener que pensar mucho y le permite unirse a otra gente que tampoco quiere hacerse más preguntas.

Pablo Motos comenzó la entrevista preguntando a Abascal si se consideraba un fascista. Una pregunta que demostraba que el exceso de utilización del término ya lo ha acabado pervirtiendo y que, probablemente, Pablo Motos no iba a ponerle las cosas muy difíciles al líder de Vox. Porque la regla número 1 para saber si alguien es o no algo es, precisamente, no formularle la cuestión de forma que el “Sí” o “No” sea la única alternativa.

Por suerte, Abascal es un tipo de fuertes convicciones y bastó con dejarle justificar sus respuestas para comprobar que realmente pensaba lo contrario a lo que había contestado.

Uno de los momentos más representativos de esto fue cuando Motos le preguntó (y cito textualmente la absurda formulación de la pregunta):

“¿A ti te molestan los homosexuales?”

Abascal contestó, lógicamente, con un contundente NO (buen momento para volver a imaginarse esas caras de asentimiento al otro lado de la pantalla “¿ves como no es homófobo?¡Ha dicho que no!”) El problema es que entre asentimiento y asentimiento de sus fieles, el líder de VOX acabó su respuesta justificándose con la siguiente frase:

“creo que tienen que tener PREFERENCIA a la hora de adoptar la unión de un hombre y una mujer. Y si hay un niño que no lo quiere nadie, no tengo problema en que lo adopten los homosexuales”

Pero oiga, yo no soy homófobo porque tengo amigos homosexuales, le faltó añadir. Que ahora que lo pienso, este razonamiento también lo llegó a utilizar en alguna fase de la entrevista como defensa. Como cuando destacaron como momento memorable que en Vistalegre la foto más aplaudida fuera la de Ndongo.

El porqué de la fuerza y efectividad del populismo quedó bastante claro cuando, horas y días después, uno leía las respuestas y mensajes con las que se inundaron las RRSS justificando cada intervención del líder de VOX.

Es como si el populismo hubiera implantado en la cabeza de sus votantes la versión más avanzada de uno de los recursos retóricos más potentes que existen: la falacia del hombre de paja.

Una “técnica” dialéctica que consiste en coger un argumento del adversario, tergiversarlo, y exponerlo de manera diferente para hacerlo más simple y fácil de atacar.

Un ejemplo claro de esto lo vivimos a diario con el tema de la inmigración ilegal:

  • No estoy de acuerdo con que la solución a los problemas de la inmigración sean construir muros más altos en Melilla y expulsar a todo inmigrante ilegal

  • Claro, porque tú lo que quieres es que España se llene de inmigrantes que quieren robarnos el empleo y las ayudas para el resto de españoles que lo necesitan

A modo de radiografía del perfil de votante de Vox y a modo de resumen de esta entrada, he querido recoger aquí algunas de las respuestas que me fui encontrando en twitter el otro día.

Si al leerlas te sientes identificado, ¡enhorabuena! has sido captado por un argumentario populista de derechas y es muy probable que el próximo 10 de noviembre votes en consecuencia.

Todas las frases o diálogos aquí expuestos son literales.

Diálogo:

“A: La progresía (sic) son todos los partidos salvo VOX

B: A mí las afirmaciones radicales como que no.

A: No es una afirmación radical, es constatar la realidad

B: será la tuya

A: No la mía no, la que es.”

  • “Dijo que priorizaría adoptar a parejas heterosexuales, pero no dijo nada ofensivo”

  • “Las parejas homosexuales son las menos estables por general, así que no veo en qué puede beneficiar eso a un niño. Nadie ha cuestionado el sexo de la pareja, se cuestionan los hábitos”

  • “Una pareja de heteros de 65 años también tendría menos oportunidades que una de homosexuales más jóvenes”

  • “Yo no puedo llamar homófobo a alguien que no nos prohibe nada”

  • “si los inmigrantes ilegales solo violasen las fronteras, aún. La gente ésta que defiende la inmigración ilegal merece pasar por lo que pasan las mujeres que esos inmigrantes violan con total impunidad”

  • “Prefiero un Mercedes a un BMW. Me gustan mucho los BMW, me monto en ellos, a veces me hago fotos, pero prefiero los Mercedes. Eso no significa que sea anti BMW” (hablando sobre la preferencia de pareja hetero vs pareja homo)

  • “En tu empresa, si es privada, puedes hacer lo que te salga de ahí mismo. Yo para algunos puestos prefiero hombres y para otros mujeres. Preferencia, repito”

  • “¿Iba a querer menos a un niño una pareja que se sienta perro y le guste en sus ratos libres disfrazarse de ello? Es lógico que haya que poner unos baremos.” (Para que no me quedara con la duda, le pregunté y aclaró que una pareja homo estaría por delante de los que se sienten perro. Menos mal)

  • “Me paso por el forro los estudios empíricos” (sobre todo si estos indican que no hay diferencia entre niños criados por parejas hetero vs homo, claro)

  • “Dos buenas mujeres médicos o bien situadas es mejor que un hombre y mujer en paro o que unos indigentes o delincuentes” (sobre las “preferencias” de adopción)

  • “Lo natural es que sean padre y madre, una figura masculina y una femenina. Dos padres o dos madres es crear una distorsión desde el primer momento” (madres solteras que decidisteis tener hijos sin varón, las próximas sois vosotras)

  • “Del derecho de un niño a tener un padre y una madre ya si eso hablamos otro día”

 

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